El transporte marítimo sitúa a Ikea y Amazon entre las firmas con envíos más contaminantes

A pesar del esfuerzo de las grandes multinacionales por hacer sus operativas más ecológicas, los envíos todavía dejan mucho que desear. Al menos ese es el caso de Amazon, Nike e Ikea que, junto a otras 12 firmas, lideran el ranking de los principales culpables de las emisiones marítimas.

Así lo ha dado a conocer el nuevo informe de Pacific Enviroment y Stand.earth revelando que, en 2019, el conjunto de estas firmas llegó a generar tanta contaminación climática como 1,5 millones de hogares estadounidenses en un año.

Concretamente, el estudio analiza las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación del aire generada por el envío de millones de toneladas de mercancías en todo el mundo.

Lista de los principales responsables
Liderando este ranking se encuentran algunas de las firmas más relevantes del mercado americano, como es Walmart, una cadena capaz de emitir más emisiones que las que generaría una central eléctrica de carbón en un año. Junto a ella, Ashley Furniture, Target, Dole y Home Depot completan los cinco primeros puestos.

Siguiendo la lista, aparecen otras marcas conocidas por el mercado internacional, como Ikea o Amazon, ocupando el séptimo y octavo puesto respectivamente. Asimismo, las tecnológicas también han encontrado su espacio, concretamente en el noveno y undécimo lugar, con la representación de Samsung y LG.

Las empresas deben cargar con su peso
A pesar de que los expertos saben desde hace tiempo que el transporte marítimo es responsable del 3 por ciento de las emisiones contaminantes a nivel global, para Madeline Rose, autora principal del informe publicado por los grupos ambientales, “hasta ahora no ha habido una investigación sobre este pilar de la cartera de emisiones de las empresas”.

“Con la emergencia climática”, aclaraba a The Verge, “sentimos que debe haber una interrupción del sistema de datos con el fin de fomentar una mayor transparencia”.

Metodología ante la opacidad
Para rastrear las emisiones de las empresas, las organizaciones primero consultaron una base de datos pública llamada Journal of Commerce para identificar a los mayores importadores de EE. UU. por volumen.

Luego encargaron a los Servicios de Asesoramiento Marítimo de la Universidad (UMAS), que tiene acceso a otras bases de datos de importación marítima, que crucen los datos públicos con su propia información patentada.

Unidos, emparejaron los envíos con las embarcaciones específicas y, basándose en los viajes de los barcos, pudieron estimar el consumo de combustible y las emisiones resultantes.

"Debido a que los datos son tan opacos, solo capturan alrededor del 20 por ciento del mercado y luego extrapolan hacia arriba desde allí", apuntaba Dan Rutherford, director del Consejo Internacional de Transporte Limpio. Sin embargo, el experto cree que es apropiado, porque los datos en sí no están disponibles, pero apuntan al hecho de que “necesitamos mejores reglas y transparencia”.

C de Comunicación


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